La Terapia de Familia es necesaria en aquellos casos en los que la relación entre los diferentes miembros del núcleo familiar está deteriorada y/o alterada, o cuando la familia quiere apoyar y/o ayudar a alguno de sus miembros con dificultades personales o emocionales, o se quiere prevenir problemas futuros.
• Ausencia o deficiente comunicación.
• Resolución de conflictos.
• Problemas de comportamiento.
• Problemas de sobrecarga familia.
• Agresividad o ira descontrolada.
• Convivencia con enfermos mentales.
• Episodios traumáticos.
• Falta de respeto y escasa tolerancia entre los miembros…